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Requisitos para solicitar un crédito hipotecario: qué documentos pide el banco


Si estás interesado en solicitar financiamiento para la obtención, construcción o la remodelación de una vivienda, por medio de una institución bancaria, necesitas conocer cuáles son los requisitos para un crédito hipotecario.

Dependiendo de la institución, variarán los requisitos y documentos que se deben presentar para poder obtenerlo. No obstante, existen requisitos indispensables que suelen ser necesarios a la hora de llevar a cabo el trámite por primera vez.

A continuación, te brindamos una breve lista de los requisitos más comunes que se necesitan para obtener un crédito hipotecario, ¡toma nota!

Requisitos para solicitar un crédito hipotecario

A pesar de que cada institución cuenta con sus propios términos y requisitos para ser acreedor a un financiamiento, de manera general, esto es lo que se necesita para obtener la aprobación de un crédito hipotecario:

Tener más de 25 años y menos de 79 años


La edad es uno de los principales requisitos para solicitar un crédito hipotecario. Usualmente, sobre todo con los créditos hipotecarios que brindan las instituciones bancarias, es complicado obtener un financiamiento antes de los 25 años. Esto se debe a varias razones. Entre ellas, que a esa edad es poco probable que tengas un historial crediticio que permita a la institución financiera evaluar tu comportamiento como deudor. Además, los ingresos mínimos necesarios para solicitar un crédito suelen ser mayores a los 7 mil pesos mensuales, cifra que difícilmente es obtenida por los jóvenes.

Sin embargo, cuando se trata de créditos hipotecarios con instituciones gubernamentales, esto es más sencillo. Por lo general, solo se requiere que mantengas una relación laboral estable y, en algunos casos, que hayas cumplido con el puntaje mínimo.

Ahora bien, la edad máxima para poder solicitar un crédito hipotecario suele oscilar entre los 60 y 75 años, dependiendo de la institución financiera y del plazo al que desees terminar de pagar la vivienda. Algunos bancos ponen una edad específica como límite para haber liquidado la deuda.

Contar con una relación laboral vigente


Asimismo, antes de otorgar un crédito, la institución financiera querrá cerciorarse de que cuentas con un trabajo estable que te permita realizar los pagos sin que estos representen dificultades económicas para ti o que llegues a incumplir con el pago en un futuro.

Por ello, es necesario comprobar tu antigüedad en tu trabajo actual y tener entre uno o dos años laborando en la misma empresa. Esto es una forma de demostrar tu estabilidad laboral a través de los años, puesto que las personas que cambian de trabajo de manera constante podrían representar un riesgo de pérdida para las entidades financieras.

En el caso de los requisitos para un crédito hipotecario perteneciente a instituciones gubernamentales, es igual de importante la antigüedad laboral. No obstante, el funcionamiento de estos créditos cambia un poco, ya que se puede ir acumulando cierto puntaje que más adelante contará a tu favor para obtener un crédito, a pesar de haber cambiado de empleo recientemente.

Comprobante de ingresos mínimos

Entre los documentos que pide el banco para un crédito hipotecario, el comprobante de ingresos juega un papel determinante. Además de que es necesario que tengas ciertos ingresos mínimos al mes, con base en la cantidad que seas capaz de comprobar se calculará tu monto de préstamo. De esta manera, el banco evita que caigas en un sobreendeudamiento y brinda financiamiento sólo de la cantidad que realmente puedas pagar.

Hoy en día, las opciones de crédito existentes permiten que no solo sea tomado en cuenta tu ingreso personal, en caso de que este no sea suficiente para obtener el monto de préstamo que requieres. También es posible que unas tu crédito con tu pareja o con un familiar, y que ambos se encarguen de solventar este gasto, demostrando que sus ingresos son más que suficientes.

Contar con un buen historial crediticio

El historial crediticio es pieza fundamental en la decisión del banco o institución crediticia para determinar si se te brinda o no un crédito hipotecario. Este consiste en un reporte generado por Buró de Crédito, en el que se detalla el comportamiento que has tenido con préstamos anteriores, incluyendo tarjetas de crédito o de tiendas departamentales, así como de otros servicios que hayas contratado a tu nombre.

En el caso de los bancos, un cliente que demuestra un comportamiento moroso respecto a sus pagos puede ser rechazado al solicitar un crédito hipotecario. Por otro lado, al tratarse de instituciones financieras gubernamentales, el monto al que podrás acceder será mucho menor si no cuentas con un buen historial crediticio.

Que la vivienda sujeto de crédito sea habitable


Para comprar una casa o departamento con fines de vivienda, algunas instituciones tienen requisitos específicos que el inmueble debe cumplir. Por ejemplo:

  • Ser únicamente para uso habitacional.
  • Que cuente con todos los servicios básicos.
  • Que posea certificado de no gravamen y se encuentre libre de cualquier complicación jurídica.
  • La ubicación no debe ser considerada zona de riesgo.

Adicionalmente, en la siguiente tabla podrás consultar cuáles son los requisitos para créditos hipotecarios por institución financiera.

  • Edad mínima de 21 años y hasta 78 años.
  • Un ingreso mínimo de 7 mil 500 pesos mensuales para asalariados y de 360 mil pesos anuales para trabajadores independientes.
  • Antigüedad laboral mínima de 2 años. 
  • Disponer de un buen historial crediticio.
  • Edad mínima de 25 años.
  • Tu crédito debe concluir antes de que cumplas 85 años.
  • Contar con buen historial crediticio.
  • Comprobar antigüedad en tu empleo actual. 
  • Comprobar solvencia económica, con ingresos lícitos. 
  • Contar con Seguro de Vida y Seguro de Daños al Inmueble.
  • Tener entre 23 y 69 años de edad.
  • Contar con un buen historial crediticio. 
  • Comprobar ingresos mínimos de $15,000 pesos mensuales. 
  • Tener un año de antigüedad laboral. 
  • Edad mínima de 25 años. 
  • Antigüedad laborar mínima dependiendo del tipo de empleo: para asalariados es de 6 meses, mientras que no asalariados deben comprobar 2 años de actividad. 
  • Referencias crediticias satisfactorias. 
  • Comprobar ingresos mínimos de $8,500 mensuales. 
  • Ser derechohabiente del Infonavit.
  • Tener una relación laboral vigente.
  • Contar con saldo en la Subcuenta de Vivienda.
  • Tomar el taller Saber más para decidir mejor. 
  • Realizar tu precalificación de crédito. 
  • Elegir un notario público. 
  • Proporcionar autorización para la consulta de tu Buro de Crédito. 
  • Ser trabajador del Estado activo. 
  • Tener aportaciones en tu Subcuenta de Vivienda equivalentes a mínimo 18 meses. 
  • No tener ningún proceso de dictamen activo. Por ejemplo: otorgamiento de pensión temporal o definitiva o haber tramitado el retiro voluntario. 
  • Elegir la vivienda del catalogo y registrar la Clave Única de Vivienda. 
  • Cubrir los gastos de avalúo y escrituración. 


Ahora que conoces cuáles son los principales requisitos para solicitar un crédito hipotecario, es importante que antes de realizar cualquier solicitud en alguna entidad financiera, evalúes las características de los productos que ofrecen y compares varias opciones. Sigue navegando a través de nuestra Guía de créditos hipotecarios y toma la mejor decisión para tu bolsillo.

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Requisitos para solicitar un crédito hipotecario: qué documentos pide el banco

Si pedirás un préstamo o quieres saber cuánto realmente te rinde una inversión, entender la diferencia entre la tasa de interés nominal y la real puede ayudarte a tomar decisiones más acertadas. 

Al contratar un producto financiero, ya sea un crédito personal, una inversión a plazo o una tarjeta de crédito, es común fijarse en la tasa de interés. Pero ¿sabías que esa tasa puede no decirte toda sobre lo que ganarás o pagarás?

En México y en muchos países, las tasas de interés pueden expresarse de dos formas distintas: nominal y real. Aunque ambas son tasas, cada una tiene implicaciones diferentes para tu bolsillo. Una puede darte una idea general del rendimiento o el costo, mientras que la otra toma en cuenta factores como la inflación, que afecta directamente el valor del dinero.

Por eso, hoy te compartimos una guía sencilla para que entiendas qué es el interés nominal y real, cuándo se usa cada uno y cómo identificar cuál te conviene más. Aunque este conocimiento puede parecer técnico, te será útil en tu día a día, ya sea que quieras invertir, ahorrar o evitar un mal crédito.

¿Qué significa tasa de interés nominal?

La tasa de interés nominal es la que normalmente te muestra cualquier institución financiera: la ves en publicidad, fichas informativas o contratos. Sin embargo, este porcentaje no toma en cuenta el efecto de la inflación, o el cambio del poder adquisitivo.

En otras palabras, es el rendimiento o el costo expresado “en bruto”, es decir, sin ajustar por el aumento generalizado de precios. Se calcula de forma anual, semestral o mensual, y es común verla en productos como:

    • Tarjetas de crédito

    • Créditos personales o hipotecarios

    • Inversiones como CETES o pagarés bancarios

¿Qué es la tasa de interés real?

La tasa de interés real es la tasa que sí toma en cuenta la inflación, es decir, la tasa de interés que te dirá si realmente ganaste o perdiste poder adquisitivo después de invertir o endeudarte.

La fórmula más simple para entenderlo es:

Tasa de interés real ≈ Tasa nominal – Inflación

Por ejemplo, si una inversión te da un 10% nominal, pero la inflación es del 6%, tu interés real es del 4%. Ese 4% refleja cuánto creció realmente tu dinero, no solo en términos numéricos, sino de lo que podrías comprar con él.

¿Por qué es importante conocer la diferencia entre ambas?

La principal razón por la que debes diferenciar entre tasa de interés nominal y real es que si solo conoces la tasa nominal, puedes tener una idea incompleta (o incluso engañosa) del producto financiero que estás contratando.

Por ejemplo:

    • Si contratas un crédito con una tasa nominal del 9%, pero la inflación sube al 10%, estarás pagando menos de lo que pediste prestado

    • Pero si inviertes en un pagaré con tasa nominal del 7% y la inflación es del 8%, estarás perdiendo dinero, aunque veas números positivos.

Comprender la diferencia entre interés nominal y real te permitirá:

    • Medir correctamente la rentabilidad de una inversión

    • Evaluar el costo real de un crédito o préstamo

    • Comparar productos financieros de manera justa

    • Cuidar tu poder adquisitivo en contextos de alta inflación

¿En qué productos financieros se aplica esta diferencia?

La distinción entre tasa nominal y real está presente en prácticamente todos los productos financieros del mercado mexicano. Algunos ejemplos son:

    • Créditos hipotecarios: la tasa nominal puede parecer baja, pero los pagos fijos a largo plazo pueden verse afectados si hay inflación alta.

    • Ahorros a plazo: un banco puede ofrecerte 6% anual, pero si la inflación es de 7%, tu dinero se está depreciando.

    • Inversiones gubernamentales como CETES: existen modalidades ajustadas a la inflación (como los CETES ligados al INPC), que te ofrecen un rendimiento real.

En general, si quieres conservar el valor real de tu dinero, busca productos que superen la inflación esperada. No te dejes llevar por números atractivos sin verificar qué representan.

¿Qué revisar antes de aceptar una tasa?

Para evitar confusiones, antes de contratar cualquier producto financiero, te recomendamos pensar en estas preguntas:

    • ¿La tasa que me están mostrando es nominal o real?

    • ¿Qué tan alta es la inflación actual y proyectada?

    • ¿Este producto está diseñado para proteger el valor de mi dinero en el tiempo?

    • ¿Puedo comparar esta tasa con otras opciones disponibles?

También te sugerimos consultar contenido adicional en Revalue sobre cómo comparar alternativas de inversión . Esto te dará una visión más completa para elegir con mayor seguridad.

¿Cuál me conviene más: tasa nominal o real?

La tasa nominal te ayuda a comparar productos entre instituciones.  La tasa real, en cambio, te da una imagen más precisa del impacto económico en tu bolsillo.

Recuerda que ambas tasas cumplen funciones distintas. Una te ayuda a comparar opciones disponibles en el mercado; la otra te permite evaluar si tu dinero realmente está creciendo o perdiendo valor. 

Situación Tasa más útil
Comparar productos bancarios Nominal
Evaluar rendimiento real Real
Proteger poder adquisitivo Real
Analizar un contrato financiero Ambas

Como hemos visto, la diferencia entre interés nominal y real puede parecer técnica, pero en realidad es esencial para cuidar tu dinero. La tasa nominal es solo el punto de partida; la tasa real es la que te dice cuánto estás ganando o perdiendo en realidad. Ya sea que estés por solicitar un préstamo, ahorrar para una meta o invertir a largo plazo, entender estos conceptos te permite tomar decisiones más informadas y proteger tus finanzas personales.

Si estás considerando guardar tu dinero en una cuenta de inversión, es importante fijarte no solo en la tasa que ofrecen, sino en qué tanto te protege contra la inflación. Existen productos que ofrecen rendimientos atractivos y accesibles, como algunas cuentas diseñadas para invertir durante 2025.

En Revalue queremos que hagas un mejor uso de tu dinero y que tus decisiones estén siempre bien informadas. Por eso, actualizamos constantemente nuestro sitio con contenido claro y útil sobre temas como el interés nominal y real, para que puedas comparar, entender y elegir lo que más te conviene.

Desde entender una tasa de interés hasta planear tus próximas inversiones, aquí encontrarás herramientas que te ayudarán a mejorar tu salud financiera y tu calidad de vida. ¡Explora más artículos y empieza a tomar decisiones que sí te beneficien!

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