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Tabla de amortización de un préstamo o crédito: ¿qué es y para qué sirve?

Antes de pasar a explicar qué es una tabla de amortización y para qué sirve, tal vez debamos empezar por recordar a qué nos referimos con el concepto mismo de amortización. Y es que este es un término financiero que se refiere a la pérdida o reducción de valor de un activo (un bien como un auto o una casa) o pasivo (una deuda). De manera que al hablar de la amortización de un préstamo nos referimos a su reducción gradual conforme se van realizando pagos al mismo. Ahora bien, ¿qué es exactamente una tabla de amortización? ¡Quédate con nosotros para averiguarlo!

¿Qué es y para qué sirve la tabla de amortización?

Una tabla de amortización de un préstamo es una herramienta útil que te ayuda a entender el desglose de los pagos de tu préstamo a lo largo del tiempo. Tanto si estás solicitando un crédito hipotecario, un préstamo para comprar un coche o cualquier otro tipo de préstamo a plazos, entender qué es una tabla de amortización y cómo funciona puede beneficiarte enormemente a la hora de gestionar tus finanzas.

Podría parecer poca cosa, pero tener claro cuánto dinero debemos destinar a pagar las deudas que adquirimos es vital para no excedernos en nuestros gastos y no terminar el mes mordiéndonos las uñas de preocupación. Al solicitar un préstamo o crédito, lo habitual es que el banco o entidad financiera te proporcionen una tabla de amortización, pero de cualquier manera, a continuación te explicamos los elementos que conforman una tabla de amortización y también cómo hacer la tuya. De este modo podrás hacer un calendario de pagos mucho más efectivo y funcional.

Elementos que conforman la tabla de amortización

El diseño y disposición de un cuadro de amortización puede variar de acuerdo con el tipo de préstamo de que se trate, así como de la institución que lo otorga, sin embargo, la mayoría cuenta con elementos comunes que muestran:

  • El periodo al que se refieren los datos de cada fila (por lo general se desglosa por semana, quincena o mes, de acuerdo con la periodicidad de los pagos del préstamo).
  • Deuda pendiente o saldo pendiente, es decir, la totalidad de lo que resta por pagar.
  • Interés generado en el periodo.
  • Comisiones aplicables (como comisión por administración o algún tipo de seguro).
  • Bonificaciones (si existiesen).
  • Cuota mensual, quincenal o semanal (monto de los pagos a realizar cada periodo).
  • Saldo final después del pago.

Estos suelen ser los datos presentes en la tabla de amortización de un préstamo en sí misma (en las filas y columnas), pero además es probable que te encuentres con otros datos relevantes que son fijos, es decir, no cambian a lo largo del tiempo del préstamo (como si lo hacen los saldos e intereses, por ejemplo). Estos pueden incluir la tasa de interés, el CAT, el monto del préstamo, así como datos del deudor o de la institución otorgantes e información adicional sobre las especificaciones de la transacción o detalles del pago.

Las instituciones financieras como INFONAVIT suelen proporcionar a sus derechohabientes una tabla de amortización de préstamo.

Cómo calcular una tabla de amortización

Si las entidades financieras con las que has tratado no te proporcionan una tabla de amortización de un préstamo o crédito, ¡no te preocupes! Hacer una tú mismo es bastante sencillo. Lo ideal es que la realices en una hoja de cálculo, ya que podrás ingresar fórmulas para obtener los intereses y saldos de manera automática.

Lo primero que debes hacer es nombrar cada columna con los datos básicos que te presentamos en la sección anterior. Puedes guiarte en el ejemplo de tabla de amortización del INFONAVIT que te compartimos y llenarla con los datos correspondientes a tu producto financiero.

Supongamos que has solicitado un préstamo por 50 mil pesos para empezar tu negocio. Si el préstamo es a 18 meses, haremos 18 filas, una para cada mes que efectuaremos un pago. La primera columna debe mostrar el saldo inicial por el que pedimos el préstamo. Después debemos tener una columna para el pago fijo que se realiza cada mes. Esta sección puede variar de acuerdo con las condiciones del préstamo. En la tabla de INFONAVIT podías ver que el pago era fijo independientemente de los intereses generados cada mes (esto quiere decir que los intereses se van sumando a la deuda general mes con mes). En este ejemplo, tenemos un pago fijo al que se le suman posteriormente los intereses y se añaden a dicho pago invariable, por lo que cada mes el pago final cambia.

Para la cuarta columna (la del interés) solo necesitas indicar en tu hoja de cálculo que debe multiplicar el saldo final (en la primera columna) por el porcentaje de interés determinado. En la columna de total a pagar debes sumar el pago mensual fijo más dichos intereses. Finalmente, en la sección de saldo final debes indicar que se reste al saldo el total a pagar y, ¡listo!

De esta forma ya tienes tu propia tabla de amortización de un préstamo para planificar tus gastos cada mes, tomando en cuenta los pagos que debas dar para tu préstamo. Estas tablas pueden serte de utilidad antes de pedir un crédito, pues te permiten calcular los abonos mensuales y determinar si tendrás la capacidad de pago para liquidar una deuda antes de adquirirla.

¿Te sientes preparado para hacer tu propia tabla de amortización de un préstamo? ¡Anímate a intentarlo! Puedes hacer algunas con escenarios y características hipotéticas para practicar o planificar algún proyecto futuro. Y si quieres seguir aprendiendo sobre finanzas personales, préstamos bancarios y muchos más, sigue explorando el blog de Revalue.

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Tabla de amortización de un préstamo o crédito: ¿qué es y para qué sirve?

Si pedirás un préstamo o quieres saber cuánto realmente te rinde una inversión, entender la diferencia entre la tasa de interés nominal y la real puede ayudarte a tomar decisiones más acertadas. 

Al contratar un producto financiero, ya sea un crédito personal, una inversión a plazo o una tarjeta de crédito, es común fijarse en la tasa de interés. Pero ¿sabías que esa tasa puede no decirte toda sobre lo que ganarás o pagarás?

En México y en muchos países, las tasas de interés pueden expresarse de dos formas distintas: nominal y real. Aunque ambas son tasas, cada una tiene implicaciones diferentes para tu bolsillo. Una puede darte una idea general del rendimiento o el costo, mientras que la otra toma en cuenta factores como la inflación, que afecta directamente el valor del dinero.

Por eso, hoy te compartimos una guía sencilla para que entiendas qué es el interés nominal y real, cuándo se usa cada uno y cómo identificar cuál te conviene más. Aunque este conocimiento puede parecer técnico, te será útil en tu día a día, ya sea que quieras invertir, ahorrar o evitar un mal crédito.

¿Qué significa tasa de interés nominal?

La tasa de interés nominal es la que normalmente te muestra cualquier institución financiera: la ves en publicidad, fichas informativas o contratos. Sin embargo, este porcentaje no toma en cuenta el efecto de la inflación, o el cambio del poder adquisitivo.

En otras palabras, es el rendimiento o el costo expresado “en bruto”, es decir, sin ajustar por el aumento generalizado de precios. Se calcula de forma anual, semestral o mensual, y es común verla en productos como:

    • Tarjetas de crédito

    • Créditos personales o hipotecarios

    • Inversiones como CETES o pagarés bancarios

¿Qué es la tasa de interés real?

La tasa de interés real es la tasa que sí toma en cuenta la inflación, es decir, la tasa de interés que te dirá si realmente ganaste o perdiste poder adquisitivo después de invertir o endeudarte.

La fórmula más simple para entenderlo es:

Tasa de interés real ≈ Tasa nominal – Inflación

Por ejemplo, si una inversión te da un 10% nominal, pero la inflación es del 6%, tu interés real es del 4%. Ese 4% refleja cuánto creció realmente tu dinero, no solo en términos numéricos, sino de lo que podrías comprar con él.

¿Por qué es importante conocer la diferencia entre ambas?

La principal razón por la que debes diferenciar entre tasa de interés nominal y real es que si solo conoces la tasa nominal, puedes tener una idea incompleta (o incluso engañosa) del producto financiero que estás contratando.

Por ejemplo:

    • Si contratas un crédito con una tasa nominal del 9%, pero la inflación sube al 10%, estarás pagando menos de lo que pediste prestado

    • Pero si inviertes en un pagaré con tasa nominal del 7% y la inflación es del 8%, estarás perdiendo dinero, aunque veas números positivos.

Comprender la diferencia entre interés nominal y real te permitirá:

    • Medir correctamente la rentabilidad de una inversión

    • Evaluar el costo real de un crédito o préstamo

    • Comparar productos financieros de manera justa

    • Cuidar tu poder adquisitivo en contextos de alta inflación

¿En qué productos financieros se aplica esta diferencia?

La distinción entre tasa nominal y real está presente en prácticamente todos los productos financieros del mercado mexicano. Algunos ejemplos son:

    • Créditos hipotecarios: la tasa nominal puede parecer baja, pero los pagos fijos a largo plazo pueden verse afectados si hay inflación alta.

    • Ahorros a plazo: un banco puede ofrecerte 6% anual, pero si la inflación es de 7%, tu dinero se está depreciando.

    • Inversiones gubernamentales como CETES: existen modalidades ajustadas a la inflación (como los CETES ligados al INPC), que te ofrecen un rendimiento real.

En general, si quieres conservar el valor real de tu dinero, busca productos que superen la inflación esperada. No te dejes llevar por números atractivos sin verificar qué representan.

¿Qué revisar antes de aceptar una tasa?

Para evitar confusiones, antes de contratar cualquier producto financiero, te recomendamos pensar en estas preguntas:

    • ¿La tasa que me están mostrando es nominal o real?

    • ¿Qué tan alta es la inflación actual y proyectada?

    • ¿Este producto está diseñado para proteger el valor de mi dinero en el tiempo?

    • ¿Puedo comparar esta tasa con otras opciones disponibles?

También te sugerimos consultar contenido adicional en Revalue sobre cómo comparar alternativas de inversión . Esto te dará una visión más completa para elegir con mayor seguridad.

¿Cuál me conviene más: tasa nominal o real?

La tasa nominal te ayuda a comparar productos entre instituciones.  La tasa real, en cambio, te da una imagen más precisa del impacto económico en tu bolsillo.

Recuerda que ambas tasas cumplen funciones distintas. Una te ayuda a comparar opciones disponibles en el mercado; la otra te permite evaluar si tu dinero realmente está creciendo o perdiendo valor. 

Situación Tasa más útil
Comparar productos bancarios Nominal
Evaluar rendimiento real Real
Proteger poder adquisitivo Real
Analizar un contrato financiero Ambas

Como hemos visto, la diferencia entre interés nominal y real puede parecer técnica, pero en realidad es esencial para cuidar tu dinero. La tasa nominal es solo el punto de partida; la tasa real es la que te dice cuánto estás ganando o perdiendo en realidad. Ya sea que estés por solicitar un préstamo, ahorrar para una meta o invertir a largo plazo, entender estos conceptos te permite tomar decisiones más informadas y proteger tus finanzas personales.

Si estás considerando guardar tu dinero en una cuenta de inversión, es importante fijarte no solo en la tasa que ofrecen, sino en qué tanto te protege contra la inflación. Existen productos que ofrecen rendimientos atractivos y accesibles, como algunas cuentas diseñadas para invertir durante 2025.

En Revalue queremos que hagas un mejor uso de tu dinero y que tus decisiones estén siempre bien informadas. Por eso, actualizamos constantemente nuestro sitio con contenido claro y útil sobre temas como el interés nominal y real, para que puedas comparar, entender y elegir lo que más te conviene.

Desde entender una tasa de interés hasta planear tus próximas inversiones, aquí encontrarás herramientas que te ayudarán a mejorar tu salud financiera y tu calidad de vida. ¡Explora más artículos y empieza a tomar decisiones que sí te beneficien!

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