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¿Cómo funciona un crédito hipotecario?

  • ¿Cómo funcionan los créditos hipotecarios?

  • Elige el tipo de inmueble que te interesa

  • Toma en cuenta tus ingresos y perfil

  • Acude a la institución adecuada

  • Espera la resolución de la institución

  • Firma el contrato de financiamiento

  • Paga por el financiamiento en el plazo establecido

  • ¿Cuáles son las características de un crédito hipotecario?

¿Cómo funcionan los créditos hipotecarios?


Si te preguntas cómo funciona un crédito hipotecario, lo primero que tienes que saber es que deberás cumplir con los requisitos de la institución financiera en donde planeas solicitar tu crédito. Si bien el procedimiento y solicitud varia de una institución a otra, en general, los pasos para elegir un crédito y utilizarlo son los siguientes.

Elige el tipo de inmueble que te interesa


Si te preguntas cómo funciona un crédito hipotecario, el primer paso es elegir un tipo de inmueble, que puede ser un departamento o una casa, y comparar sus precios. Para conocer el mercado actual y encontrar una excelente opción puedes visitar portales inmobiliarios, ir directamente con una inmobiliaria o buscar en la colonia de tu interés. Este paso es fundamental porque te ayudará a conocer cuál es el precio de las propiedades que tienen las características que estás buscando para tu nuevo hogar y cómo este varía dependiendo de la ubicación.

Toma en cuenta tus ingresos y perfil


Una vez que conoces la oferta actual y la variación de precios, lo siguiente es que revises tu situación financiera actual. Conoce los requisitos de contratación para los créditos hipotecarios y cómo estos varían según la institución, la cual puede ser pública o financiera. Ya que se trata de un préstamo, contar con ingresos fijos y tener estabilidad financiera son los aspectos más importantes para pagar las mensualidades de tu hipoteca y evitar deudas. Asimismo, no te olvides que las instituciones te solicitarán un porcentaje de enganche, así como cubrir con los gastos de administración o los notariales, por lo que tener ahorrada una cantidad previamente también es importante.

Acude a la institución adecuada


Si cuentas con la opción de tramitar tu crédito mediante una institución pública, revisa si cumples con las condiciones y si ofrecen un crédito hipotecario para el tipo de financiamiento que estás buscando. Si la forma que más te conviene para tramitar tu crédito es una institución financiera, conoce cuáles son las características del crédito, los requisitos y, de ser posible, consulta su simulador de crédito. Comprueba el monto máximo del préstamo y los plazos. Toma en cuenta que algunas entidades financieras pueden ayudarte en la vinculación con instituciones públicas, y con ello puedes acceder a un monto superior que el que obtendrías si el préstamo te lo otorgará una sola entidad.

Espera la resolución de la institución


Al solicitar un crédito con alguna institución se tomará en cuenta tu historial de crédito para verificar tu capacidad de pago, conocer cuáles créditos tienes activos, que aún estás pagando; y si te atrasas con tus pagos o qué tan puntual eres con ellos. En este periodo, al analizar tu situación en el buró de crédito, la institución revisará si eres acreedor a un crédito de este tipo o no. Recuerda que se tomará en cuenta tu capacidad financiera, así que si tienes deudas pendientes es mejor que las liquides. De ser aprobada se te notificará para continuar con el proceso de cómo funciona un crédito hipotecario.

Firma el contrato de financiamiento


El siguiente paso será acordar las condiciones del crédito antes de firmar el contrato, es decir, los costos, las tasas de interés, el periodo que durará tu deuda y otras condiciones que se establecerán en el mismo. Después de llegar a los acuerdos, la institución generará un contrato y pagará al vendedor el valor total del inmueble. Mientras que la propiedad en cuestión quedará como garantía del pago durante el plazo del crédito.

Paga por el financiamiento en el plazo establecido


Durante el tiempo de vida de tu deuda debes hacer puntualmente tus pagos mensuales, para que así te asegures del cumplimiento del crédito. Al liquidar la totalidad del mismo, en el plazo establecido en el contrato, tu inmueble podrá ser liberado. Si no pagas a tiempo tu hipoteca, los intereses y los gastos de cobranza, más la cantidad de tu deuda actual, podrían hacer que el saldo que debes aumente significativamente y que sea difícil de pagar. De igual manera, si tu pago del préstamo recibido no es constante también podrías perder tu patrimonio.

¿Cuáles son las características de un crédito hipotecario?


Tipos de financiamiento

Una de las principales características de un crédito hipotecario es el tipo de hipoteca que estás adquiriendo. Contrario a lo que muchas personas creen, este tipo de financiamiento no es exclusivo para comprar una casa o un departamento nuevo, con él también puedes realizar otro tipo de transacciones que están vinculadas con bienes raíces.  El destino del préstamo puede ser para remodelación de tu hogar, pago de pasivos, construcción o adquisición de terreno. Por ello, debido a que hay muchas opciones de financiamiento, es importante que tengas claro el fin y que consultes qué institución te lo puede otorgar, para que puedas hacer una comparación de créditos. 

Monto máximo y mínimo

En relación con el tipo, en cada institución existe un monto del crédito máximo que se te puede prestar y un monto mínimo. Sin embargo, esta cantidad está sujeta al perfil del solicitante y al porcentaje de enganche que pagarás, por lo que varía dependiendo la institución. 

CAT

El Costo Anual Total es otra de las características de un crédito hipotecario a las que debes prestarle atención en tu proceso de contratación. Este no es más que el porcentaje total de gastos anuales asociados al uso del préstamo. 

Tasa de interés 

Al elegir un crédito hipotecario debes considerar cuál es su tasa de interés. Esta es representada con un porcentaje y es el dinero que está cobrando la institución por el monto que te presto, tomando en cuenta el tiempo que tardas en devolverlo. 

Plazo del crédito 

Los plazos, o el ciclo de vida del crédito, es el tiempo que tendrás para saldar tu deuda. Pueden variar dependiendo de la institución, tu perfil crediticio, tus ingresos y el monto que te fue prestado. 

Gastos extra 

Otra de las características que debes conocer para entender cómo funciona un crédito hipotecario son los costos extra. Estos no están incluidos en el CAT y tampoco forman parte de la tasa de interés. Con costos extra nos referimos a la parte que pagarás y que tiene que ver con la realización de tu trámite. Estos son los gastos notariales o administrativos, de avalúo y de contratación. Pero también en ellos se incluye el pago de enganche. Todos ellos deben ser cubiertos por ti.


Ahora que sabes cómo funciona un crédito hipotecario y que conoces las características, te invitamos a continuar en Revalue y conocer qué tipos de créditos hipotecarios existen.

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¿Cómo funciona un crédito hipotecario?

Si pedirás un préstamo o quieres saber cuánto realmente te rinde una inversión, entender la diferencia entre la tasa de interés nominal y la real puede ayudarte a tomar decisiones más acertadas. 

Al contratar un producto financiero, ya sea un crédito personal, una inversión a plazo o una tarjeta de crédito, es común fijarse en la tasa de interés. Pero ¿sabías que esa tasa puede no decirte toda sobre lo que ganarás o pagarás?

En México y en muchos países, las tasas de interés pueden expresarse de dos formas distintas: nominal y real. Aunque ambas son tasas, cada una tiene implicaciones diferentes para tu bolsillo. Una puede darte una idea general del rendimiento o el costo, mientras que la otra toma en cuenta factores como la inflación, que afecta directamente el valor del dinero.

Por eso, hoy te compartimos una guía sencilla para que entiendas qué es el interés nominal y real, cuándo se usa cada uno y cómo identificar cuál te conviene más. Aunque este conocimiento puede parecer técnico, te será útil en tu día a día, ya sea que quieras invertir, ahorrar o evitar un mal crédito.

¿Qué significa tasa de interés nominal?

La tasa de interés nominal es la que normalmente te muestra cualquier institución financiera: la ves en publicidad, fichas informativas o contratos. Sin embargo, este porcentaje no toma en cuenta el efecto de la inflación, o el cambio del poder adquisitivo.

En otras palabras, es el rendimiento o el costo expresado “en bruto”, es decir, sin ajustar por el aumento generalizado de precios. Se calcula de forma anual, semestral o mensual, y es común verla en productos como:

    • Tarjetas de crédito

    • Créditos personales o hipotecarios

    • Inversiones como CETES o pagarés bancarios

¿Qué es la tasa de interés real?

La tasa de interés real es la tasa que sí toma en cuenta la inflación, es decir, la tasa de interés que te dirá si realmente ganaste o perdiste poder adquisitivo después de invertir o endeudarte.

La fórmula más simple para entenderlo es:

Tasa de interés real ≈ Tasa nominal – Inflación

Por ejemplo, si una inversión te da un 10% nominal, pero la inflación es del 6%, tu interés real es del 4%. Ese 4% refleja cuánto creció realmente tu dinero, no solo en términos numéricos, sino de lo que podrías comprar con él.

¿Por qué es importante conocer la diferencia entre ambas?

La principal razón por la que debes diferenciar entre tasa de interés nominal y real es que si solo conoces la tasa nominal, puedes tener una idea incompleta (o incluso engañosa) del producto financiero que estás contratando.

Por ejemplo:

    • Si contratas un crédito con una tasa nominal del 9%, pero la inflación sube al 10%, estarás pagando menos de lo que pediste prestado

    • Pero si inviertes en un pagaré con tasa nominal del 7% y la inflación es del 8%, estarás perdiendo dinero, aunque veas números positivos.

Comprender la diferencia entre interés nominal y real te permitirá:

    • Medir correctamente la rentabilidad de una inversión

    • Evaluar el costo real de un crédito o préstamo

    • Comparar productos financieros de manera justa

    • Cuidar tu poder adquisitivo en contextos de alta inflación

¿En qué productos financieros se aplica esta diferencia?

La distinción entre tasa nominal y real está presente en prácticamente todos los productos financieros del mercado mexicano. Algunos ejemplos son:

    • Créditos hipotecarios: la tasa nominal puede parecer baja, pero los pagos fijos a largo plazo pueden verse afectados si hay inflación alta.

    • Ahorros a plazo: un banco puede ofrecerte 6% anual, pero si la inflación es de 7%, tu dinero se está depreciando.

    • Inversiones gubernamentales como CETES: existen modalidades ajustadas a la inflación (como los CETES ligados al INPC), que te ofrecen un rendimiento real.

En general, si quieres conservar el valor real de tu dinero, busca productos que superen la inflación esperada. No te dejes llevar por números atractivos sin verificar qué representan.

¿Qué revisar antes de aceptar una tasa?

Para evitar confusiones, antes de contratar cualquier producto financiero, te recomendamos pensar en estas preguntas:

    • ¿La tasa que me están mostrando es nominal o real?

    • ¿Qué tan alta es la inflación actual y proyectada?

    • ¿Este producto está diseñado para proteger el valor de mi dinero en el tiempo?

    • ¿Puedo comparar esta tasa con otras opciones disponibles?

También te sugerimos consultar contenido adicional en Revalue sobre cómo comparar alternativas de inversión . Esto te dará una visión más completa para elegir con mayor seguridad.

¿Cuál me conviene más: tasa nominal o real?

La tasa nominal te ayuda a comparar productos entre instituciones.  La tasa real, en cambio, te da una imagen más precisa del impacto económico en tu bolsillo.

Recuerda que ambas tasas cumplen funciones distintas. Una te ayuda a comparar opciones disponibles en el mercado; la otra te permite evaluar si tu dinero realmente está creciendo o perdiendo valor. 

Situación Tasa más útil
Comparar productos bancarios Nominal
Evaluar rendimiento real Real
Proteger poder adquisitivo Real
Analizar un contrato financiero Ambas

Como hemos visto, la diferencia entre interés nominal y real puede parecer técnica, pero en realidad es esencial para cuidar tu dinero. La tasa nominal es solo el punto de partida; la tasa real es la que te dice cuánto estás ganando o perdiendo en realidad. Ya sea que estés por solicitar un préstamo, ahorrar para una meta o invertir a largo plazo, entender estos conceptos te permite tomar decisiones más informadas y proteger tus finanzas personales.

Si estás considerando guardar tu dinero en una cuenta de inversión, es importante fijarte no solo en la tasa que ofrecen, sino en qué tanto te protege contra la inflación. Existen productos que ofrecen rendimientos atractivos y accesibles, como algunas cuentas diseñadas para invertir durante 2025.

En Revalue queremos que hagas un mejor uso de tu dinero y que tus decisiones estén siempre bien informadas. Por eso, actualizamos constantemente nuestro sitio con contenido claro y útil sobre temas como el interés nominal y real, para que puedas comparar, entender y elegir lo que más te conviene.

Desde entender una tasa de interés hasta planear tus próximas inversiones, aquí encontrarás herramientas que te ayudarán a mejorar tu salud financiera y tu calidad de vida. ¡Explora más artículos y empieza a tomar decisiones que sí te beneficien!

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