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Requisitos para renegociar un crédito hipotecario


La negociación o el refinanciamiento de una hipoteca es una de las formas en que muchos acreditados pueden agilizar el pago de su préstamo, a través de mejores condiciones que se adapten a su presente. Por ejemplo, si tu salario disminuyó o si, al analizar tu hipoteca, te das cuenta de que ya no puedes cubrir el costo mensual de tu crédito actual.

En Revalue, te explicamos todos los detalles sobre cómo llevarlo a cabo y cuáles son los requisitos para renegociar un crédito hipotecario. ¡Toma nota!

¿Qué es el refinanciamiento de un crédito hipotecario?


El refinanciamiento de un préstamo hipotecario es cuando tu crédito actual se negocia para conseguir mejores condiciones y, con ello, lograr que la deuda sea liquidada en menor tiempo.

Debido a que el refinanciamiento hace referencia a la reestructuración, esta sucede cuando se mejoran las características del acuerdo previo, como pueden ser tasas de interés, plazos y mensualidades; ajustando la deuda del crédito vigente a estos nuevos parámetros.

Un refinanciamiento puede llevarse a cabo con la misma institución que te otorgó el crédito por primera vez o haciendo un traspaso de crédito hipotecario a otro banco. Para lograrlo debes analizar cuáles son las características de tu hipoteca actual y determinar si otra institución te ofrecerá mejores opciones de crédito.

Asimismo, deberás cumplir con cada uno de los requisitos establecidos para renegociar créditos hipotecarios, los cuales varían según la forma que elijas para hacer su reestructuración.

¿Cuáles son los requisitos para renegociar un crédito hipotecario?

Los requisitos para renegociar un crédito hipotecario son similares a los que se deben cumplir cuando realizaste la solicitud de tu hipoteca por primera vez, con la diferencia de que esta vez se evaluará también tu historial de pago de dicho crédito. A continuación, enlistamos los requisitos más generales para realizar este trámite.

Tener un crédito con cierta antigüedad


Este es uno de los requisitos para renegociar un crédito hipotecario más importantes, ya que para poder acceder a la opción de reestructuración es necesario que el crédito lo hayas tramitado, y lo hayas estado pagando, desde hace algún tiempo.

Si bien este tiempo puede variar dependiendo la institución, en el mercado de créditos el tiempo mínimo requerido para que tu hipoteca pueda acceder a una renegociación o pueda ser transferida a otra entidad financiera es de 6 meses.

Estar al corriente con los pagos


Si te preguntas cómo refinanciar tu crédito hipotecario, uno de los principales requisitos es estar al corriente con tus mensualidades y no tener atrasos, ya que esto sirve para que la entidad encargada de la reestructuración de tu crédito te considere un buen acreditado.

Se te considerará un buen acreditado si has tenido un buen desempeño de pagos por tu préstamo y si hasta el momento de tu solicitud estos han sido puntuales.

Asimismo, dado que la mayoría de las entidades financieras toman en cuenta tu historial crediticio, si estás interesado en el traspaso de crédito hipotecario a otro banco, será necesario que tengas una hipoteca que refleje que has sido constante con tu pago mensual, para no generar una calificación negativa ante el Buró de Crédito.

Presentar documentación personal


Otro de los requisitos para renegociar un crédito hipotecario es presentar la documentación completa del acreditado. Esta puede variar un poco, pero por lo general los documentos son los mismos e incluyen:

  • Identificación oficial vigente. 
  • Comprobante de domicilio. 
  • Edad mínima de 25 años y 70 años como máximo. 
  • Tener un buen historial de crédito. 
  • Tener ingresos mensuales comprobables. 
  • Antigüedad laboral de más de 1 año (puede variar).

Contar con la documentación del primer crédito


Otros de los requisitos para renegociar un crédito es contar con documentación del primer crédito que solicitaste. Entre estos documentos está el avalúo que se hizo de la propiedad por primera vez, es decir, cuando tramitaste el crédito que ahora quieres refinanciar.

Otros documentos esenciales son el último estado de cuenta del crédito o una carta emitida por la institución que te dio ese crédito donde se indique el saldo deudor que tiene la hipoteca en una fecha específica.

¿Cuáles son los beneficios del refinanciamiento del crédito hipotecario?


La principal ventaja del refinanciamiento de un crédito hipotecario es que tu deuda se adaptará a tus condiciones actuales y podrás terminar de pagar en un tiempo menor, disminuir los intereses o conseguir un mejor acuerdo con el banco.

Obtienes tasas de interés bajas


El principal beneficio es que las tasas de interés, lo que pagas aparte de la mensualidad, puede modificarse a una tasa menor al elegir continuar con tu deuda original en otra institución. De esta manera, también puedes acceder a otro tipo de tasa que sea más conveniente.

Por ejemplo, si tu crédito inicialmente tenía una tasa variable, con el refinanciamiento podrías conseguir una tasa fija y pagar siempre lo mismo por tu hipoteca. Además, si la tasa de interés también es fija tus pagos se verán reducidos.

Logras un reajuste de plazos


Si por ahora no es posible liquidar tu deuda en el plazo del crédito inicial, debido a tu situación laboral, con el refinanciamiento obtendrás un reajuste de la duración del préstamo que te ayudará a conseguir más tiempo para saldar tu deuda, para que no se convierta en un crédito imposible de pagar. Pero si tu situación financiera mejoró desde que tramitaste tu crédito, este refinanciamiento tomará en cuenta tu situación financiera actual, así que lograrás saldar tu deuda hipotecaria antes de lo previsto.

Consigues un mejor trato


Si no estás satisfecho con la institución financiera que te otorgó el crédito y no has tenido una buena experiencia durante el tiempo que has estado pagando por tu hipoteca, te conviene reestructurar o hacer un traspaso de crédito hipotecario a otro banco. Sin embargo, para elegir la mejor institución, de acuerdo con tus necesidades de crédito, deberás conocer qué condiciones del crédito o de traspaso te ofrecen las instituciones financieras y analizar si estas de verdad representarán un beneficio a largo plazo.

Modificas tus mensualidades


Al modificar los intereses y ajustar los plazos a los más convenientes para tu situación, también estarás consiguiendo una modificación del pago mensual que debes abonar a tu préstamo hipotecario. Solo recuerda que mientras menor sea la cantidad que abonas mensualmente, estarás pagando más de intereses y tus plazos para liquidar serán más amplios. Si, por el contrario, estás pagando un monto mensual mayor, el plazo será corto y tendrás que pagar menos intereses.


Ahora que conoces qué es un refinanciamiento, cuáles son los requisitos para renegociar un crédito hipotecario y sus beneficios, accede a esta opción y paga lo justo por tu financiamiento.

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Requisitos para renegociar un crédito hipotecario

Si pedirás un préstamo o quieres saber cuánto realmente te rinde una inversión, entender la diferencia entre la tasa de interés nominal y la real puede ayudarte a tomar decisiones más acertadas. 

Al contratar un producto financiero, ya sea un crédito personal, una inversión a plazo o una tarjeta de crédito, es común fijarse en la tasa de interés. Pero ¿sabías que esa tasa puede no decirte toda sobre lo que ganarás o pagarás?

En México y en muchos países, las tasas de interés pueden expresarse de dos formas distintas: nominal y real. Aunque ambas son tasas, cada una tiene implicaciones diferentes para tu bolsillo. Una puede darte una idea general del rendimiento o el costo, mientras que la otra toma en cuenta factores como la inflación, que afecta directamente el valor del dinero.

Por eso, hoy te compartimos una guía sencilla para que entiendas qué es el interés nominal y real, cuándo se usa cada uno y cómo identificar cuál te conviene más. Aunque este conocimiento puede parecer técnico, te será útil en tu día a día, ya sea que quieras invertir, ahorrar o evitar un mal crédito.

¿Qué significa tasa de interés nominal?

La tasa de interés nominal es la que normalmente te muestra cualquier institución financiera: la ves en publicidad, fichas informativas o contratos. Sin embargo, este porcentaje no toma en cuenta el efecto de la inflación, o el cambio del poder adquisitivo.

En otras palabras, es el rendimiento o el costo expresado “en bruto”, es decir, sin ajustar por el aumento generalizado de precios. Se calcula de forma anual, semestral o mensual, y es común verla en productos como:

    • Tarjetas de crédito

    • Créditos personales o hipotecarios

    • Inversiones como CETES o pagarés bancarios

¿Qué es la tasa de interés real?

La tasa de interés real es la tasa que sí toma en cuenta la inflación, es decir, la tasa de interés que te dirá si realmente ganaste o perdiste poder adquisitivo después de invertir o endeudarte.

La fórmula más simple para entenderlo es:

Tasa de interés real ≈ Tasa nominal – Inflación

Por ejemplo, si una inversión te da un 10% nominal, pero la inflación es del 6%, tu interés real es del 4%. Ese 4% refleja cuánto creció realmente tu dinero, no solo en términos numéricos, sino de lo que podrías comprar con él.

¿Por qué es importante conocer la diferencia entre ambas?

La principal razón por la que debes diferenciar entre tasa de interés nominal y real es que si solo conoces la tasa nominal, puedes tener una idea incompleta (o incluso engañosa) del producto financiero que estás contratando.

Por ejemplo:

    • Si contratas un crédito con una tasa nominal del 9%, pero la inflación sube al 10%, estarás pagando menos de lo que pediste prestado

    • Pero si inviertes en un pagaré con tasa nominal del 7% y la inflación es del 8%, estarás perdiendo dinero, aunque veas números positivos.

Comprender la diferencia entre interés nominal y real te permitirá:

    • Medir correctamente la rentabilidad de una inversión

    • Evaluar el costo real de un crédito o préstamo

    • Comparar productos financieros de manera justa

    • Cuidar tu poder adquisitivo en contextos de alta inflación

¿En qué productos financieros se aplica esta diferencia?

La distinción entre tasa nominal y real está presente en prácticamente todos los productos financieros del mercado mexicano. Algunos ejemplos son:

    • Créditos hipotecarios: la tasa nominal puede parecer baja, pero los pagos fijos a largo plazo pueden verse afectados si hay inflación alta.

    • Ahorros a plazo: un banco puede ofrecerte 6% anual, pero si la inflación es de 7%, tu dinero se está depreciando.

    • Inversiones gubernamentales como CETES: existen modalidades ajustadas a la inflación (como los CETES ligados al INPC), que te ofrecen un rendimiento real.

En general, si quieres conservar el valor real de tu dinero, busca productos que superen la inflación esperada. No te dejes llevar por números atractivos sin verificar qué representan.

¿Qué revisar antes de aceptar una tasa?

Para evitar confusiones, antes de contratar cualquier producto financiero, te recomendamos pensar en estas preguntas:

    • ¿La tasa que me están mostrando es nominal o real?

    • ¿Qué tan alta es la inflación actual y proyectada?

    • ¿Este producto está diseñado para proteger el valor de mi dinero en el tiempo?

    • ¿Puedo comparar esta tasa con otras opciones disponibles?

También te sugerimos consultar contenido adicional en Revalue sobre cómo comparar alternativas de inversión . Esto te dará una visión más completa para elegir con mayor seguridad.

¿Cuál me conviene más: tasa nominal o real?

La tasa nominal te ayuda a comparar productos entre instituciones.  La tasa real, en cambio, te da una imagen más precisa del impacto económico en tu bolsillo.

Recuerda que ambas tasas cumplen funciones distintas. Una te ayuda a comparar opciones disponibles en el mercado; la otra te permite evaluar si tu dinero realmente está creciendo o perdiendo valor. 

Situación Tasa más útil
Comparar productos bancarios Nominal
Evaluar rendimiento real Real
Proteger poder adquisitivo Real
Analizar un contrato financiero Ambas

Como hemos visto, la diferencia entre interés nominal y real puede parecer técnica, pero en realidad es esencial para cuidar tu dinero. La tasa nominal es solo el punto de partida; la tasa real es la que te dice cuánto estás ganando o perdiendo en realidad. Ya sea que estés por solicitar un préstamo, ahorrar para una meta o invertir a largo plazo, entender estos conceptos te permite tomar decisiones más informadas y proteger tus finanzas personales.

Si estás considerando guardar tu dinero en una cuenta de inversión, es importante fijarte no solo en la tasa que ofrecen, sino en qué tanto te protege contra la inflación. Existen productos que ofrecen rendimientos atractivos y accesibles, como algunas cuentas diseñadas para invertir durante 2025.

En Revalue queremos que hagas un mejor uso de tu dinero y que tus decisiones estén siempre bien informadas. Por eso, actualizamos constantemente nuestro sitio con contenido claro y útil sobre temas como el interés nominal y real, para que puedas comparar, entender y elegir lo que más te conviene.

Desde entender una tasa de interés hasta planear tus próximas inversiones, aquí encontrarás herramientas que te ayudarán a mejorar tu salud financiera y tu calidad de vida. ¡Explora más artículos y empieza a tomar decisiones que sí te beneficien!

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